- Aunque pueda parecer fácil, puede resultar difícil encontrar la posición correcta.
- Coloca una mano detrás de la nuca del bebé para sujetarla sin doblar hacia delante su cabeza.
- Utiliza la otra mano para sujetar las piernas del bebé en una posición flexionada cerca del cuerpo. Las piernas del bebé están en la posición de lotos.
- Esta posición les recuerda a los bebés la vida en el útero materno. Un suave balanceo de la mano que está sujetando las piernas del bebé lo tranquiliza y ayuda a calmar su llanto.
Los bebés pueden ver con claridad hasta 20 cm delante de su cara. Esta posición te ayudará a captar la atención del bebé y hablar con él. Es un punto de partida para una experiencia que crea lazos afectivos.