Puedes continuar el masaje con el bebé tumbado de espaldas, para masajear el pecho, la pancita, los brazos y las manos. ¡Ahora puedes continuar el masaje como tú quieras!
- Cuando vayas adquiriendo más experiencia con el contacto, tus manos inventarán nuevas técnicas; simplemente, atrévete a explorarlas y descubrirlas.
- Asegúrate de que tus movimientos se mantengan lentos, permaneciendo relajada y receptiva.
Encuentra el momento adecuado para dar el masaje a tu bebé. Podría ser después de una siesta, media hora antes de la comida, pero no justo después de que haya comido.